El pasado 21 de marzo a pesar de la lluvia que marcó la tarde y la noche, una gran cantidad de público se acercó al Espacio de Memoría RI9 para participar de una jornada cargada de arte, memoria y encuentro colectivo, en el marco de las actividades por los 50 años del golpe cívico-militar.

Uno de los momentos centrales fue la inauguración de la muestra permanente “Memorias Entrelazadas”, una propuesta construida desde lo colectivo, a partir del trabajo de sobrevivientes del exilio, hijos y familiares de personas desaparecidas, detenidas, asesinadas o exiliadas durante la última dictadura.

La muestra —coordinada por Lucas Olivares— es el resultado de un proceso profundo y sostenido en el tiempo. “Empezó con preguntas. Con cosas guardadas. Con ganas de juntarse a mirar lo que tenían: objetos, fotos, silencios que les dejaron”, señala su catálogo.
Durante meses, quienes participaron compartieron encuentros donde la palabra y el silencio fueron transformándose en obras. “No sabíamos bien qué iba a pasar. Pero sabíamos que queríamos hacer algo con lo que llevamos adentro”, relatan. El resultado no es sólo una exposición, sino una experiencia sensible que invita a mirar, sentir y preguntarse. “La memoria, cuando se hace con otros, duele menos, nos hace más fuertes, transforma”, sintetizan.
La jornada continuó en la sala de espectáculos con la quinta edición de “Memoria Cautiva”, un espacio artístico organizado por Marabunta Corrientes que propuso una programación diversa y conmovedora.

La apertura estuvo dedicada a las infancias con “Semillas de Memoria”, una propuesta de narración de cuentos a cargo de Mariana Zapata y Gabriela Prieto.


Luego, la danza tomó el escenario con “Huellas”, interpretada por la Escuela Experimental de Cuerpo y Movimiento bajo la dirección de Antonella Albertosi.

La poesía también tuvo su lugar con “La resistencia de las palabras”, donde voces como Pepi Pérez, Juana de Augu, Camilo Tevez, Marva Coronel y Paula Belizán Saban compartieron textos atravesados por la memoria y la identidad.



El teatro llegó con “Recuerdo de infancia”, interpretado por Ludmila Ferrigno, y el cierre musical estuvo a cargo de Insonoras, con la participación de Erica Amancay, Mercedes Ferreyra, Maira Boyeras, Andrea Núñez, Aymara Goyeneche, Florencia Terraes y Marianela Iglesias.
La jornada también contó con la presencia de feriantes, que sumaron color y vida al espacio, consolidando una propuesta que fue mucho más que un evento: fue una experiencia colectiva.

Desde la organización destacaron y agradecieron especialmente a les artistas que se sumaron a la convocatoria, así como al público que, a pesar de las condiciones climáticas, decidió acompañar y ser parte de esta construcción de memoria activa.
En tiempos donde el futuro se discute todos los días, el Espacio de Memoria RI9 demuestra que recordar no es quedarse en el pasado, sino construir comunidad, identidad y compromiso en el presente.


«Gracias a todxs lxs que hicieron posible este nuevo año de arte y memoria.
Marianela Iglesia

«Ayer fui a la inauguración de la exposición colectiva «Memorias Entrelazadas».
Todavía estoy conmovida»
Fernanda Toccalino

«Hermoso salió todo. Gracias a los que fueron a compartir»
Paula Sartor






